Conservar el diente natural siempre que sea clínicamente posible.

Tratamiento del tejido interno del diente cuando existe inflamación o infección, con el objetivo de preservar la pieza.
Dolor, sensibilidad o infección no significan automáticamente endodoncia. La exploración y las imágenes ayudan a localizar el origen y valorar el pronóstico.
Relacionamos síntomas, pruebas clínicas e imágenes para confirmar si la pulpa está comprometida y si el diente puede conservarse.
Cuando está indicada, la terapia de conductos limpia, desinfecta y sella el sistema interno del diente.
La restauración posterior devuelve protección y función; los controles verifican la evolución del tejido alrededor de la raíz.
La endodoncia busca preservar una pieza comprometida cuando el diagnóstico y el pronóstico permiten hacerlo de forma responsable.
No. El diagnóstico clínico y radiográfico permite determinar el origen del dolor y el tratamiento indicado.
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